MIEL

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   Las abejas después de recoger el néctar de las flores lo enriquecen con sustancias que provienen de su propio cuerpo, en él transforman el néctar de las flores en miel, además hacen todo lo necesario para eliminar el agua que le sobra a ese néctar. Una vez que ha madurado esa miel la guardan en celdillas de los panales y las tapan con cera para que esa miel conserve por largo tiempo todo el aroma, sabofr y sustancias propias de cada miel según su procedencia floral.

En niños alimentados con miel, están más desarrollados que los alimentados con azúcar blanco, ya que el azúcar, en su proceso de metabolización, obliga al cuerpo a gastar vitaminas y minerales. La miel facilita la asimilación del calcio, activa la osificación y la salida de los dientes. Solamente no se recomienda darla a niños menores de un año.

Propiedades:

· Germicida / antiséptico. La miel absorbe la humedad que necesitan los virus y bacterias consiguiendo eliminarlos.

· Sedante. Leche caliente con miel es un sedante que no falla. Ayuda a dormir y a calmar nervios y ansiedad.

· Buena para la digestión. Es un alimento predigerido por las abejas y esto ayuda a digerirla y a su vez facilita la digestión de los demás alimentos.

· Laxante. El mejor laxante natural que existe, facilita el funcionamiento de los órganos digestivos e intestinales, (la miel de nisperero es la más laxante)

· Contra los catarros. Preparar miel, limón y polen (contiene vitamina C).

· Gargantas doloridas. Preparara gárgaras con miel, agua y alumbre.

· Trastornos intestinales.  Posee propiedades curativas de úlceras de estómago y trastornos intestinales.

· Aumenta el contenido de hemoglobina en la sangre y el vigor muscular.

En su uso externo se aplica a quemaduras, heridas y afecciones rinofaríngeas.

Precauciones:   

· No se recomienda administrarla a lo lactantes, ya que puede producirles alergias.

· En el caso de personas diabéticas se debe tomar con mucha precaución.

La miel al tratarse de un alimento muy concentrado no conviene sobrepasar la dosis de 50 gramos diarios.

Composición de la miel:

La composición de la miel puede resumirse en:   

· Hidratos de carbono (75% a 80%), principalmente glucosa y fructosa.

· Ácidos (0,3%).

· Proteínas y aminoácidos (0,4%).

· Vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, PP y vitamina C.

· Diastasas.

· Minerales (0,2%). Las mieles más oscuras son mas ricas en minerales.

· Calcio, magnesio, potasio, hierro, cobre, manganeso, boro, fósforo y silicio.

· Enzimas, polen y factores antibióticos (inhibina). 

La miel en estado puro tiende a endurecerse, tomando una textura granulada. Este es un proceso natural llamado "cristalización". Dentro el bote se puede presentar unos dibujos de color más claro junto al cristal, porque al endurecerse la miel se contrae ligeramente. El color se aclara y vuelve a su estado inicial si se calienta recuperando su fluidez. Sólo la miel de roble y encina se endurecen con más dificultad. 

Si se adquieres miel sólida y la quieres más líquida, recomendamos calentarla ligeramente, sin que sobrepase los 40º C, en un baño maría suave. Si la compra líquida, porque se ha envasado recientemente y se trata de miel natural, acabará endureciéndose con el tiempo en su casa. Este es un indicativo de lo natural que es una miel. 

Las grandes industrias pasteurizan la miel, calentándola hasta los 71º C, con lo que jamás se podrá cristalizar. Con ello destruye la vitamina C y las vitaminas del complejo B. También se destruyen las proteínas, levaduras, alcoholes y ácidos. Además la alta temperatura hace que se evaporen los mejores aromas de la miel.

Aunque la miel no caduca, si que va envejeciendo (perdiendo sus propiedades), así las mieles calentadas tendrán un consumo preferente de 1 o 2 años, mientras que las naturales o no calentadas correctamente conservadas pueden llegar hasta 5 o 6 años con todas sus cualidades.

Conservación

No exponer a la luz solar mucho tiempo. No dejar el recipiente abierto. Guardar en un lugar fresco y alejado de olores fuertes.